En el Simposio Regional de Fertilidad realizado en Santa Rosa, el especialista Esteban Ciarlo (Fertilizar AC) alertó por la drástica caída de nutrientes y demostró que la fertilización balanceada mejora los rindes, la rentabilidad y el uso del agua.
En el encuentro. Esteban Ciarlo, responsable técnico de Fertilizar Asociación Civil, presentó un diagnóstico sobre la salud de los suelos en las regiones semiáridas y subhúmedas de Argentina, caracterizadas por su alta variabilidad climática, limitadas lluvias y bajos niveles estructurales de materia orgánica.
Según los datos expuestos, la intervención agrícola continua sin una reposición adecuada provocó un «empobrecimiento generalizado». El fósforo registra “una alarmante caída promedio del 82%” respecto a su condición prístina, ubicándose en umbrales críticos de deficiencia. En tanto, el zinc es el segundo nutriente que más se ha perdido «porque se repone bastante menos de lo que se exporta», mientras que el boro sintetiza el declive actual: «de boro estamos bien, pero vamos mal». Asimismo, Ciarlo advirtió que la pérdida de materia orgánica equivale directamente a una pérdida proporcional de nitrógeno.
A partir de una red de 42 ensayos a lo largo de 10 campañas, la entidad evaluó el impacto de cuatro estrategias de manejo (Testigo, Frecuente, Mejorada y Completa -con aplicaciones de micronutrientes). El análisis demostró respuestas dispares según el cultivo: el trigo (invierno) es el que más responde a la nutrición, el maíz «siempre crece si mejora la estrategia», mientras que la soja es la que presenta menores respuestas relativas. Al analizar la economía con precios promedio del período 2016-2025, el especialista derribó el mito de la «receta conservadora» o frecuente del productor, la cual ofrece ganancias marginales muy bajas (apenas 6 U$S/ha) y balances de nutrientes fuertemente negativos.
Por el contrario, y tomando como ejemplo los resultados del maíz en la Red de Ensayos de Fertilizar, el tratamiento mejorado (nutrición balanceada) se consolidó como el óptimo económico al generar un Retorno de la Inversión (ROI) de 0,32 U$S por cada dólar extra invertido y una ganancia marginal de 54 U$S/ha frente al testigo. Por su parte, el tratamiento Completo (que implica las mayores dosis e incorpora micronutrientes como el zinc) maximiza los potenciales de rinde y logra revertir la degradación con un balance de nutrientes positivo (+6 kg/ha de nitrógeno más fósforo y azufre en promedio para los cultivos de la Red).
Finalmente, Ciarlo instó a mirar más allá del rinde inmediato y priorizar la sustentabilidad del recurso. En zonas con restricciones hídricas, una nutrición equilibrada incrementa la Eficiencia de Uso del Agua (EUA) entre 19% y 53%. «Antes de pensar sólo en la economía, debemos entender que fertilizar bien es optimizar cada milímetro de agua disponible«, dijo.








