Gran parte de los maíces tardíos continúan en pie, con humedades que oscilan entre 16 y 21%. La persistente nubosidad registrada desde comienzos del invierno, junto con las recurrentes lluvias y lloviznas, mantiene elevada la humedad ambiental y retrasa el secado de los granos, dificultando el avance de la cosecha, informó la bolsa bahiense.
El informe difundido ayer señala que los diferentes grados de avance en las zonas sur, centro y norte responden principalmente a la proporción de maíces tempranos y tardíos implantados en cada una. Hacia el sur y oeste del área BCP predominan los planteos tardíos, que llegan a ocupar hasta el 90% de la superficie sembrada con maíz, en algunos partidos. En dicha zona solo se cosecharon los maíces tempranos y algunos maíces tardíos destinados al consumo animal (cosechados con mayor humedad); la mayoría de los cultivos permanece en pie, con alta humedad, a la espera de alcanzar valores cercanos a 14,5% para ser trillados. En las restantes regiones, donde los maíces tempranos tienen una mayor participación, gran parte de estos planteos ya fueron cosechados y el avance se concentra sobre los lotes tardíos. Sin embargo, en sectores con excesos de humedad y falta de piso aún quedan maíces tempranos por recolectar, situación que continúa restringiendo las labores.
Actualmente, el avance de cosecha en el área de influencia de la BCP llega al 55% de la superficie sembrada, un porcentaje considerablemente menor al del año pasado para esta misma fecha, que llegaba al 80% de la superficie. De mantenerse las condiciones actuales, se prevé que la cosecha finalice entre dos y tres semanas más tarde que en la campaña anterior, extendiéndose hasta fines de septiembre o los primeros días de octubre.








