Urdangarín afirmó que el fomento de energías alternativas debe ser política de estado

El productor con campo en Carlos Tejedor y un biodigestor en su feedlot que sirve para autoabastecimiento de energía y una venta de sus excedentes, afirmó que la inversión se recupera en cinco o seis años y tiene como plus la producción de biofertilizante. Su explotación se mostró en la reciente jornada del IPCVA.

Luis Urdangarín es propietario del establecimiento agropecuario La Micaela, una explotación de 258 hectáreas a las que suma con alquiler otras 190 hectáreas que sirven para producir comida para la hacienda que tiene en su propio campo. El hombre de Carlos Tejedor indicó que el precio actual del maíz no le ha permitido este año hacer hotelería, pero se mantiene en la recría con la compra de terneros de la región, animales de unos 185 a 190 kilos que logra llevar para la venta a 350 kilos en un período de engorde moderado a base de alfalfa y avena que se corta en el lote y se da directo en el comedero.

Urdangarín tiene los corrales con piso de hormigón tienen capacidad para unos 500 animales de 250 kilos,  otros 500 bovinos pueden estar en los corrales de tierra. En el espacio con suelo de hormigón se trata de no sobrepasar la carga de tres metros cuadrados por vacuno y además mantener los grupos con edades y tamaños homogéneos para que no haya competencia por la comida teniendo en cuenta la relación entre los animales y la agresividad que puedan tener.

BIODIGESTOR

Con esa concentración el productor logra además una limpieza diaria que aporta al biodigestor en cada jornada entre 10 y 11 mil litros. Con una minicargadora se juntan los residuos de efluentes que van a una cámara donde se vuelve homogénea con el agregado de líquidos y el uso de un agitador. Cuando está todo listo es absorbido por una bomba y ya se empieza a dar calor al material, de allí pasa al biodigestor que en el termino de 30 a 40 días con la fermentación a 30 grados produce biogás, que debe ser procesado para sacarle el ácido sulfhídrico y la humedad, después todo va hacia el motor para que se genere la energía eléctrica.

“Yo creo que esto se puede hacer en cualquier establecimiento. Nada es sencillo pero el que tiene un tambo no, se va a asustar, tampoco el que tiene un feedlot y cualquier otra actividad intensiva porque demandan tiempo y estar preparados con un sistema para suplir las diferentes necesidades y seguir produciendo. Necesita una organización y estar atentos”, explicó Urdangarín. También agregó que amortizar este tipo de inversión significa cinco o seis años, con el beneficio de que al mismo tiempo genera biofertilizante y va mejorando los suelos de su campo. El productor aseguró que la energía alternativa debería ser una política de estado y las facilidades crediticias serían un incentivo.

El productor aseguró que es sencillo el sistema para llevar la energía al campo desde una línea que va al transformador y también que lleva el excedente a la red de media tensión. El control de la energía producida se logra por la medición del motor y con una declaración jurada mensual se efectúa el rendimiento a la cooperativa eléctrico y luego al fondo de energías alternativas que tiene la provincia y paga por esa electricidad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *