El sistema de Creep Feeding con una ganancia extra de 30 a 40 kilos

En un campo de la zona de Metileo la implementación del sistema de Creep Feeding muestra sus beneficios para evitar complicaciones al momento del destete y lograr, además, un ternero con mayor peso.

Los veterinarios Luis Sánchez y Matías Sánchez, padre e hijo, llevan adelante esta forma de producción que no es nueva pero si exige más que otras al momento de obtener buenos resultados.

Con la instalación de un silo de alimentación, que tiene una baranda que impide el ingreso de los bovinos grandes, se garantiza la entrada de los terneros.

“El sistema no es nuevo, es una suplementación del ternero al pie de la madre. En lugar de la crianza tradicional de la vaca comiendo y amamantado al ternero. Además, la cría tiene acceso a un comedero donde puede ingresar solo para ingerir un alimento diferencial. El ternero es amamantado, come pasto junto con su madre y tiene un suplemento de gran calidad. Así la cría aprende a comer, tiene una mayor ganancia de peso y se lo puede destetar más tarde porque no exige tanto a la madre al incorporar otra dieta. El ternero puede estar al pie de la madre cinco o seis meses, según lo que quiera cada productor, y destetarlo en un buen estado”, indicó Luis Sánchez.

En este caso puntual, el silo se coloca a unos 30 metros de la aguada entonces cuando la vaca va a tomar el ternero se acostumbra a ingresar solo al comedero. En noviembre se inició con el proceso que en la primera semana o 10 días requiere encerrar a la madre y apartar el ternero para que coma, luego ya se logra que la cría vaya sola. El alimento, que tiene un alto nivel de proteína por ejemplo combinada con maíz, se puede comenzar a dar desde los 15 días o el mes del animal.

De esta forma se puede aumentar la carga por hectárea, con vacas en buen estado que tienen una condición corporal que permite resultados óptimos para el siguiente servicio. La opción es válida en rodeos  pequeños y grandes, pero tiene esa exigencia de crear el hábito y separar a los animales en los primeros días.

Sánchez dijo: “Después de tres meses hacemos lo que se llama desmadre, y no destete, porque sacamos a la madre y el ternero queda en el lugar. Allí siguen comiendo en el mismo lugar y con un alimento que ya conocen. Así no se viene tan abajo el ternero, porque el cambio no es tan brusco por el sufrimiento del destete”. En conclusión se obtiene un ternero con mayor kilaje que antes de ir a terminación como novillo ya tiene unos 200 kilos, 30 ó 40 más de lo que se podría llegar a obtener con otros sistemas. Aprovechando así un período de buena conversión del animal, con un promedio de consumo diario de tres kilos de maíz por animal.

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