José Murray, propietario junto con su hermano de la firma que tiene la cabaña Trapalcó y que se desarrolla en dos establecimientos de Choele Choel, mostró ayer la actividad que se desarrolla en un chacra bajo riego que integra ganadería, vitivinicultura y producción de nueces.
La actividad del IPCVA se realizó ayer en La Alameda y se trata de una chacra de 200 hectáreas bajo riego, con un sistema de riego integrado pero que no está en su totalidad en producción por problema de suelo y falta de capital.
Allí se dedican unas 100 hectáreas a la ganadería y además se sostiene algo de vitivinicultura y producción de nueces destinada al mercado interno. Por lo que la parte pecuaria representa el 60 por ciento de la ganancia.
En el lugar se hace la recría y servicio de la vaquillona a los 15 meses, luego del segundo servicio se la traslada para parir al campo de secano. La reproducción se hace con inseminación artificial y algo de repaso con toros. Raza dominante con la que vienen trabajando es Hereford, tanto por su adaptación a la zona como por su característica de mansedumbre que es necesaria en los campos de meseta donde el animal no tiene tanto contacto con la gente.
En cuanto a las dietas, Murray indicó que son variadas según la categoría. Parte de los concentrados se compran externamente y otros se elaboran en forma propia. La base de alimentación es con maíz, expeller de soja y núcleo mineral. “En los terneros chicos, porque hacemos todo con destete precoz, al principio usamos balanceado comercial. Se recrían muy bien, igual que al pie de la madre, incluso en época de sequía”, indicó.
En general, durante el ciclo de cría se logra un incremento de peso, se logra una ganancia diaria de 900 gramos a un kilo.
La carga en la zona más seca es de una vaca cada 30 hectáreas, hacia el este se logra cierta mejora.








