“Ante la evidente afectación de los recursos forrajeros disponibles para la ganadería debido a las escasas precipitaciones, elevadas temperaturas y fuertes vientos durante los meses de octubre, noviembre y diciembre, desde la estación del INTA Balcarce damos algunas sugerencias para disminuir los impactos negativos que esta situación climática generará en la ganadería”, indicó un reciente informe.
Luego de meses secos y cálidos que afectaron la cantidad y calidad de las pasturas cultivadas y los campos naturales, junto con pronósticos de temperaturas elevadas y de lluvias por debajo de lo normal. Hay escaso forraje de calidad, sólo lotes de agropiros y/o festucas bien manejados y las alfalfas, con lo que es de esperar que durante los próximos 60 días las condiciones empeoren.
“Ello hace imprescindible tomar medidas para ordenar los rodeos: Eliminar toda vaca que no esté criando, preservar las pasturas no comiendo al ras y limpiar agropiros y festucas para eficientizar el uso del agua”, explicaron desde INTA Balcarse.
Recomienda realizar pastoreos no muy intensos, para que el suelo no quede desnudo de modo de evitar que la temperatura a ese nivel se eleve considerablemente y afecte la persistencia de las especies forrajeras de valor.
Habría que analizar la necesidad de actuar sobre los vientres que están en regular condición corporal, comenzando con las vacas de segundo servicio -la categoría más sensible-, para asegurar una buena preñez. Aquí el destete precoz sería una alternativa para analizar. Por todos los medios debemos preservar la “fábrica” de terneros. Cada empresa deberá evaluar sus rodeos y definir los pasos a seguir.
“En situaciones similares a las descritas, muchos productores prolongan el servicio un mes más. A nuestro criterio esa es una mala práctica. Cuando hay escasez de forraje lo más indicado es destetar los terneros en forma anticipada. De esa forma la condición corporal de los vientres mejorará en pocos días y de esa manera podrá comenzar a ciclar nuevamente”, indicaron.








