Ulises Forte, presidente del IPCVA, en cuanto al mercado interno, reconoció que hay cambios en las modalidades de comercialización de la carne, en ese sentido se detecta que los frigoríficos están optando por tener bocas de expendio propias para la venta al por menor.
Así se puede observar con algunas de las plantas instaladas en La Pampa, indicó Forte, debido a la diferencia de precios minoristas porque los hipermercados muestran una diferencia de entre el 30 y el 40 por ciento en góndola. Desde el instituto se advierte que no hay compromiso con el vendedor y por esa razón buscan precio y calidad. Todavía el mayor punto de venta, con el 70 por ciento, son las carnicerías de barrio pero el consumidor está más selectivo.
Lo que ocurre con los frigoríficos ciclo 2 y su punto de venta propio es una realidad, que no afecta al productor, pero pueden generar una fuerte competencia por las ventajas comerciales que tienen al momento de fijar un precio sin el costo de transporte.








