«Más y mejor carne»: Recría y suplementación

«Más y Mejor Carne» reunió ayer en las instalaciones de la SR piquense a un centenar de personas y para hablar de recría estuvo Aníbal Pordomingo, investigador de INTA Anguil y coordinador del programa nacional de producción de carnes del mismo organismo.

El tema de la recría es desde hace varios años un punto interesante de la ganadería que quiere llegar a más kilos por animal nacido, con ese objetivo el éxito de la etapa final de engorde depende en gran medida de lo que le ocurre antes al animal. «No todo se define en el engorde, la etapa de recría tiene mucho para hacer porque si es un proceso lento se obtiene un animal mucho más magro a la faena aunque por fuera parezca un animal terminado, y tampoco se logra un gran peso», indicó.

«Los animales mal recriados se engrasan primero porque el desarrollo muscular no es suficiente»,

aseguró Pordomingo.

Hay puntos claves en la recría y uno de ellos es el período de cinco a 10 meses del animal cuando se produce el desarrollo muscular cuando hay que alimentarlo bien y lograr un aumento adecuado de peso porque ese crecimiento no lo va a poder recuperar después. En las razas británicas que se usan en el país esto significa una aumento promedio de 500 gramos por día, y después del año se puede hacer algún tipo de restricción bajando a 200 gramos por día sin afectar el desarrollo final del animal.

Aníbal Pordomingo (INTA)

«Esto implica una etapa de recría pos destete con forraje de buena calidad, algunos productores sólo tienen silaje y con eso no se cubre el requerimiento de proteínas y nutrientes», afirmó. Con rastrojos y campos naturales hay que tener cuidado, y Pordomingo dijo que se debería pesar a los animales para observar la respuesta del rodeo si bien el sufrimiento del ternero es algo que se observa a simple vista. Incluso está la posibilidad de muestrear el pasto y obtener algunos datos sobre su calidad en proteína, fibra y nutrientes, porque algunos forrajes el animal chico no puede masticar bien los pastos envejecidos. «Lo ideal sería que el ternero fuera a lotes de rebrote, no aguachentos pero sí verdes», agregó.

Con la suplementación se pueden cubrir las deficiencias en la alimentación, agregando energía con granos sólo como complemento. En pastos de baja calidad hay que suplementar con agregados proteicos de baja urea que le ayuden al ternero a digerir. «La disponibilidad y balance de oferta son importantes», dijo Pordomingo.

Los animales que van a corral pueden tener una dieta más controlada y se esperan aumentos buenos, pero eso requiere una suplementación con silaje que puede llevar su potencial hasta 800 gramos.

La restricción es posible después de los 12 meses pero es preferible evitarla, señaló, para lograr un desarrollo lineal haciendo una disminución de los días de engorde pero obteniendo el mismo peso. «Las mejores recrías pueden ser más caras en su primera imagen pero terminan siendo las que consumen menos alimento al final y generan animales más plásticos porque pueden ir a las cuotas de exportación como novillo pesado de más de 450 kilos o sacarlo unos meses antes y dejarlo en el mercado interno», aseguró.