Para el control de la sarna ovina hay una nueva regulación en la Argentina. Con la resolución 675 del 2016 del Senasa, que determina l protocolo a seguir ante la detección de un foco infeccioso.
La enfermedad genera costos productivos para el ganado ovino y además un incremento de los gastos en médicos. Además, se trata de un riesgo sanitario que debe abordar el productor en cumplimiento del protocolo previsto e incluso la denuncia por parte de terceros que detecten la enfermedad. En caso de existir un foco de infección se debe coordinar un tratamiento con profesionales y además prevenir el contagio de más animales.








