La información detrás del toro es lo que define las ventas

“Buscamos el animal que produzca carne”, dijo Ricardo Maglione, de la cabaña La Margarita de Rancul, un establecimiento que participó en el reciente block test organizado por la SR de General Pico con el objetivo de mejorar sus bovinos.

Se mira la carcasa, el área de ojo de bife y todos aquellos aspectos que luego se pueden mejorar con la genética.

Maglione explicó: “Al momento de buscar un toro nos fijamos mucho en los números. Hoy hay una información detrás de cada animal que no son sólo cifras en un papel, porque eso después se observa en el campo. Cuando hacés una elección por los DEP viendo las condiciones del progenitor se puede anticipar lo que sucede con las crías”.

Como cabañero afirmó que los productores al momento de comprar buscan un toro que les guste a la vista pero también se piden los datos que dan los números. Esa información es real y se traslada a lo que luego el toro produce.

Realizada la venta de un reproductor, la cabaña intenta tener una devolución sobre el resultado obtenido y la satisfacción de quien compró. El retorno de los clientes es una satisfacción, afirmó, porque se tienen clientes de muchos años.

En el establecimiento se ve que el productor está cada vez más inquieto en cuanto a la información y lo que sabe qué necesita, si bien todavía se recurre al asesoramiento de los profesionales que tiene la cabaña.

Considerando los precios de reproductores, cuando la plaza esté más armada Maglione consideró que se espera mantener un valor equivalente a los mil doscientos kilos de novillo o mil de terneros que es el precio histórico si bien puede haber algunos vaivenes.