Certificar la calidad seminal para más seguridad

Claudio Tobal, médico veterinario y asesor de la cabaña La Cirila hace más de una década trabajando sobre nutrición, sanidad y reproducción bovina. Un establecimiento que produce Angus y piensa en el valor agregado de la calidad seminal.

Certificar la calidad seminal es parte de un programa de desarrollo que el profesional comentó a RD. Porque la intención es lograr un protocolo, y para ello se trabaja con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLPam en una investigación que trata de dar valor agregado a los toros que salen a venta.

Esta certificación daría al comprador de un reproductor más seguridad sobre la aptitud reproductiva real del animal”, señaló. Porque además de los controles físicos, con palpación, medición y otras técnicas, lo que se propone es sumar una extracción de semen con análisis de laboratorio para ver la calidad del esperma.

Dentro de su labor en La Cirila destacó que se viene logrando un animal de bajo peso al nacer (para la facilidad de parto) pero con un desarrollo posterior que es bueno en musculatura y con un cuerpo de frame cinco. “Es tener un animal que nace sin problemas y luego tiene un crecimiento sin problemas para pasar de ternero a novillo”, indicó.

Los novillos (en este caso de raza angus) pueden así llegar a una terminación superando los 450 kilos, con la elasticidad para ser destinado al mercado interno o al externo.

Tobal recordó que hay dos salidas en cuanto a las ventas, una es la del toro de exposición y la otra es la comercialización a campo. En esas formas de venta los planes nutricionales y la preparación son distintas, en la exposición está la competencia porque el animal mejor pago es el ganador. En cambio, en la cabaña la forma de selección tiene otras características, si bien el comprador puede buscar algún carácter especial que sirva a su rodeo.