El ingreso de carnes importadas, los problemas para que se identifique la carne congelada en góndola y la suba del valor del maíz fueron algunos de los puntos que el titular de ganadería de la provincia resaltó del pasado año.
Ricardo Baraldi, director de Ganadería de la provincia, analizó el 2018 y dijo a RD que el balance es positivo pese a los vaivenes económicos y climatológicos. “Hemos tenido un aumento del stock ganadero, con aumento de la faena en cuanto a los bovinos. En la producción láctea las variaciones de precios fueron complicadas pero en la provincia pudimos mantener más del 93% de los tambos”, aseguró.
Baraldi dijo que hubo algunos cierres lácteos en los que el problema también fue el recambio generacional porque los jóvenes no han querido seguir en la actividad.
En la producción de ovinos, caprinos y porcinos se trató de mantener a los productores teniendo en cuenta los cambios del maíz que pasó de 1.000 pesos la tonelada a 7.000 pesos. Se dio asesoramiento sobre créditos y hubo un acercamiento personalizado para cada tipo de producción. Pese a que se necesita la decisión del gobierno nacional para cerrar las importaciones de carnes de ave y cerdo, que afectan a los productores locales.
En la competencia de las carnes, Baraldi dijo que es difícil mantenerse cuando las fábricas de chacinados compran cajas de pulpa y no la res porque implica hacer el desposte. Por esa razón, para lograr una defensa de la cadena se lanzó una ley para que en las góndolas de los supermercados se identifique los cortes congelados a diferencia de los enfriados como se ve en el cerdo. Y se buscó mantener el estándar de producción pese a los que está ingresando del exterior, afirmó.
“Cerramos el año con el más del 90% de los objetivos del año logrados, y en concordancia con los propuestos por el ministro Moralejo”, consideró.








