Imponer el ovino requiere continuidad en las góndolas

“Yo soy cabañero de Hampshire Down con reproductores macho y hembra, trabajando para el norte del país con Formosa, Tucumán, Corrientes, Salta y Jujuy. Y hoy es un momento en el que el ovino está teniendo nuevamente su auge, hace cuatro o cinco años que se vienen impulsando, y se ve en los mercados y en la demanda que hay”, aseguró Francisco Mayoraz, productor de Santa Fe en la zona de San Cristóbal y consejero por CRA en el IPCVA.

El ganadero destacó a RD que desde el Gobierno Nacional con la Ley Ovina se ha fomentado la formación de majadas para consumo de carne y al ir viendo los números en extensiones pequeñas es más rentable la oveja que una soja, otro cultivo agrícola o la ganadería bovina. Para emprendimientos o PyMes ganaderas la oveja es una opción porque son melliceras y entonces se habla de nacimientos múltiples, también se está observando que la demanda no se limita al cordero chico y se pide el animal de unos 15 kilos ya faenado que debe incorporarse a las ventas trozado.

En relación a la raza de su cabaña, Mayoraz destacó que ese tipo de cordero se puede lograr en cuatro o cinco meses de acuerdo a la alimentación posterior al destete y el aporte de leche que venía haciendo la madre.

Para llegar a la carnicería con el corte de cordero, el entrevistado señaló: “Estamos armando el recorrido  con otro grupo de productores. La dificultad que nos hemos encontrado es en relación al lugar de faena. Hay dos frigoríficos habilitados para pequeños animales, una sala de desposte que ya está habilitada y se debe armar la cadena de comercialización”. El principal problema es la necesidad de garantizar para los comercios el producto con continuidad durante todo el año, para que en la góndola se afiance y el consumidor lo elija.

Lo que hace el productor es vender la carcasa completa, explicó, que luego se corta en “chuletas o costeletas” con la sierra para ofrecer carne por kilo o kilo y medio sellada al vacío.

El productor destacó que el punto crítico de los lanares es “producir en escala” para lo cual el asociativismo es fundamental. Así se puede unificar alimentación y manejo para obtener cantidad y calidad con una carne uniforme.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *