La oveja sigue siendo negocio pero requiere trabajo

Heraldo Bagliani, a cargo de la cabaña La Tramontana ubicada entre las localidades de Ataliva Roca y Doblas, lleva tiempo dedicado a los ovinos y aseguró que es un negocio que está asociado a la cultura del trabajo, dando mejores ganancias que el bovino y la soja, pero requiere más esfuerzo personal.

“Se complica para las majadas grandes. Porque exige más tiempo, más gente y más trabajo”, afirmó, el cabañero que lleva años con la raza pampinta logrando buenos resultados en carne magra. Además señaló: “Este año logramos un 187% de destete, en el 2017 fue parecido”.  Eso se debe a los partos múltiples, porque el pasado año se logró un 2% de pariciones de 5 corderos, el 11% de pariciones de cuatro, el 27% de a tres y el resto para dos y uno. Con esa cantidad el problema que se genera es que la oveja debe criar varios corderos.

Bagliani refirió que la proliferación de la raza es una de sus características junto con la cualidad de que la oveja tiene el parto en el campo pero se puede trabajar bien con los corderos llevándolos a un lugar de refugio sin que la madre los abandone. Además, da buena leche para poder criar.

La raza, destacó, sirve para hacer cruzamientos en los corderos utilizando corridale, Hampshire, cara negra, y otros. Aprovechando el vigor híbrido, otorgando un poco más de cobertura grasa que es lo que exige el mercado.

El ciclo de cría, desde el parto hasta el consumo, se puede lograr en 35 ó 40 días para un cordero limpio de ocho a 10 kilos. Porque la velocidad de crecimiento en los primeros 10 meses es muy buena. Para llegar al cordero pesado, con más de 17 kilos limpios, también se puede criar porque tiene una carne magra y de buen sabor. El problema con los ovinos es que se requiere mayor continuidad, para que el consumo se afirme. “Se ha dejado la oveja por la vaca, por falta de personal, porque se han sacado las instalaciones necesarias”, consideró.

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