“Tenemos dos áreas de investigación, una en lechería y otra en carne, pero ambas relacionadas con los problemas de fertilidad pos parto” dijo el médico veterinario y docente de la UNLPam Julián Bartolomé.
Así se refirió al trabajo de investigación y extensión que vienen haciendo desde la Facultad de Ciencias Veterinarias para la reproducción en bovinos de leche y carne. “En los sistemas lecheros la intensificación productiva y la mejora genética, pensando en incrementar los rendimientos considerando los costos y la suba de los granos, con toda esa dinámica hace que haya un estrés metabólico que se corresponde con problemas de fertilidad”, consideró.
Desde la cátedra se analizan así los factores de riesgo que generan un descenso en la tasa de concepción y las preñeces por inseminación, con una suba de los abortos. A partir de allí se pueden buscar soluciones en el manejo o con tratamientos específicos.
En cuanto a la vaca de cría la fertilidad posparto se relaciona más con la presencia del ternero, porque tiene que destetarlo y a la vez preñarse, lo que se complica en las zonas marginales como el oeste pampeano porque se suma el factor de la nutrición. Por ello se trabaja con estrategias y sincronización de celo e inseminación a tiempo fijo para paliar parte de esos problemas.
Con los veterinarios de la actividad privada y con los productores se busca intercambiar información, además están los cursos de capacitación sobre sincronización, ecografía y el uso de otras herramientas y además el Diplomado en Ganadería Lechera. De esa forma se van captando las problemáticas del sector.
“La adopción de la tecnología siempre es un desafío y lleva su tiempo, los productores no las incorporan con la misma velocidad si bien los lecheros son un poco más accesibles porque tienen una urgencia económica que ve todos los días, con costos diarios y un registro de los litros que produce por día. En cambio el productor de cría a veces ve cuestiones más de la macroeconomía o los precios de la carne. Nosotros trabajamos sobre la base de que el nivel de destete de Argentina es del 60 o 62%, incluso en La Pampa, y eso es claramente mejorable porque podríamos estar un 15% por arriba de esa cifra sin demasiado esfuerzo pero con una notable mejora”, explicó.
En los problemas productivos, Bartolomé destacó que en su mayoría hay problemas de manejo, de instalaciones porque el productor debe invertir y no tiene el dinero para hacerlo. La genética, en lechería, está y es la misma que en otros países. Para la carne también hay buenos animales, pero consideró que la clave está en tecnologías de proceso que no son muy costosas como estacionar el servicio o revisar las vacas para sacar las infértiles, hacer la inseminación a tiempo fijo, destete precoz, manejo de la nutrición y otros cambios que le darán mayor ganancia.








