Fernando Marzo, de familia ganadera en la zona de Toay, afirmó que el panorama viene complicado porque las lluvias llegaron retrasadas y no fueron abundantes, eso afectó la siembra de verdeos que se hizo tarde y significó comenzar con las raciones desde enero.
En su establecimiento lograron hacer rollos, porque maíz tenían muy poco, y ahora siguen soportando con una dieta de mantenimiento. En el establecimiento se han ido vendiendo los animales más complicados como terneros de destete, novillos gordos y vacas viejas. Mientras se trata de tener el rodeo en un número que sea fácil de sostener.
Marzo indicó que harían falta para comenzar a notar una mejora entre 40 y 50 milímetros de agua, para comenzar así a prepararse para los verdeos de verano. La recuperación del campo con la lluvia se nota rápido, destacó, si no hay mucho viento u otro factor que acelere la seca.
El productor advirtió que los cambios climáticos han afectado el ambiente y ya no es posible anticipar viento, lluvia y sequía.
Con nueve meses a rollo y con otros suplementos, el gasto mayor se observa en el combustible, y sin esa reserva de pastura seca la situación hubiera sido insostenible.
Acerca de la emergencia, y los fondos de ese tipo, Marzo consideró que si los intereses fueran menores y el dinero llegase antes quizás serían un mejor opción en los momentos complicados.








