Los perros protectores disuaden a los depredadores

En la producción de ovinos y caprinos la opción del perro protector es una de las estrategias contra los depredadores que viene probando y aconsejando el INTA Bariloche. Pablo Gáspero, biólogo y becario del INTA Bariloche, destacó que han logrado buenos resultados en Patagonia y también en el sur de Buenos Aires.

“Presentamos nuestras experiencias respecto a una práctica que está poco difundida en el ámbito ganadero, sobre todo en producción de ovinos y caprinos, que es la incorporación de perros protectores del ganado para el cuidado de la hacienda ante la depredación”, dijo el profesional  a Rural al Día al referirse a la reciente visita a La Pampa.

Se trata de mostrar la experiencia lograda en el sur del país con el criadero del INTA Bariloche en base a dos razas de perros, el Maremma y el Montaña de Pirineo. Una selección de protectores según las razas más disponibles en la región, porque el criadero comenzó con la donación de una yunta de perros que hizo un productor que está trabajando en el sur de Chile y ya había experimentado los resultados con Maremma. Luego a través del Instituto Pirenaico de España se sumaron los Montaña de Pirineo. “Elegimos emplear perros de raza para aprovechar la selección genética que vienen teniendo hace años. Eso los hace más propicios para cuidar al ganado. El modo de trabajo de los canes es por disuasión. Con el perro se hace un entrenamiento y desde su nacimiento está rodeado por la majada, así pasa sus primeros tres meses que constituyen la fase de sociabilización junto a ovejas o chivas. Con ese procedimiento se produce un vínculo con el ganado y así el perro los considera parte de su grupo familiar. La disuasión se logra primero de forma indirecta por la presencia del perro a través de su orina y heces, marcando el territorio, y en caso de aproximación de un depredador ya hay manifestaciones de agresividad al invasor”, explicó.

Gáspero resaltó que la agresividad del perro nunca se va a volcar hacia el ganado que considera de su manada.

En relación a la adaptación de los perros a otras zonas del país, señaló que ellos empezaron a trabajar en el 2013 y ya tienen una experiencia fuera de la Patagonia con cachorros en el sur de Buenos Aires logrando resultados positivos.

Los interesados deben tener en cuenta que el perro comienza a salir al campo después de los tres meses, entonces es cachorro y necesita ayuda del humano para hacer los recorridos, y su instinto protector se manifiesta de forma plena  cuando ha llegado a madurar aproximadamente después de los 14 meses. Una ventaja del criadero en Bariloche es que ellos proveen de cachorros según el perfil del productor y con la etapa de adiestramiento realizada por especialistas.

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