La experiencia de un pequeño productor de Junín se basa en un manejo de pasturas consociadas con el que se obtiene una pradera que brinda unos 6000 kilos de materia seca por hectárea al año.
Cristian Cuervo, de la agencia INTA Junín y dedicado al área de Hacienda, se refirió a una experiencia local con un productor que destina una pequeña superficie agrícola a la parte ganadera y dentro de ese planeta hace un manejo en recría y engorde.
La recría es a campo con suplementación, ingresan los animales de 160 a 180 kilos, y se busca estabilizar los animales para que vayan logrando unos 800 gramo diarios.
“Lo que intentamos con la recría es que el animal logré caja a campo para después sacar más kilos en el engorde y llegar a gordos pesados de 380 a 400 kilos”, explicó.
En cuanto a las pasturas consociadas, Cuervo indicó que es una base de festina con tréboles rojos y blanco, también cebadilla. Con un pastoreo rotativo de 40 a 60 días según la época del año. Y el material vegetal que sobra en la pradera se hace rollo. Se trabaja así con un lugar que tiene buena cantidad de leguminosas, y va por el tercer año de producción con un manejo para que la festuca no invada al resto de las pasturas logrando en el año 6000 kilos por hectárea.
Para obtener esos resultados se hace una fertilización en la siembra con fosfato de amónico y al finalizar el invierno se aplica urea y yeso, pensando en aportes de azufre y calcio.








