
El subsecretario de Asuntos Agrarios, Alexis Benini, se reunió con Leonardo Pereyra, intendente de La Humada, y Valeria Losada, Coordinadora de Asuntos Municipales, para organizar a través del Frigorífico de Santa Isabel, como optimizar los recursos caprinos en los Lotes XXI y XXII del departamento Chical Có en el paraje denominado Chos Malal.
Cabe recordar que en mayo del 2016 se importó carne caprina a Angola, con un envió que salió desde el frigorífico de Santa Isabel, y hay otros destinos de consumo externo. Sin embargo, uno de los principales problemas que el gobierno pampeano ha dado a conocer sobre este tipo de producciones es que no se desarrolla en forma continua, al igual que ocurre con los ovinos se trata de una “actividad zafrera”. Cambiar esa forma de trabajo en el oeste pampeano y lograr un flujo permanente es una de las ideas que el estado ha manifestado en varias oportunidades.
SUSTENTABILIDAD
El año pasado INTA publicó una investigación sobre la producción caprina agroecológica en el oeste pampeano dando valor agregado a la carne a partir del uso de pastizales naturales y un manejo utilizando plantas nativas medicinales para evitar el uso de medicamentos y de alimentos externos al sistema. Apuntando a afianzar a los pequeños productores cabra colorada pampeana.
“Las explotaciones están orientadas principalmente a la producción de carne, más específicamente al cabrito lechal de entre 8 y 12 kilogramos de peso vivo y en algunos casos, complementada en épocas de buena pluviometría con el ordeñe para la elaboración de quesos o la alimentación de otros animales (perros, gatos, terneros, aves). De las 65.050 cabezas caprinas que posee la Provincia de La Pampa (Anuario estadístico del ministerio de la Producción de la Pampa, 2014), el 87 % se concentra en los 6 departamentos del oeste provincial, en la zona más árida y desfavorecida de la provincia, con una precipitación media entre los 250 y 400 mm anuales que se distribuye mayoritariamente entre los meses de octubre a marzo”, indicó el informe.
Desde INTA se había sugerido la necesidad de un trabajo de asesoramiento con los productores para evitar la medicación indiscriminada para parasitosis que no hay en la región, asesoramiento para provisión de alimentos en las temporadas de pocas lluvias, mejor selección de los animales, eficiencia reproductiva y otros aspectos que deberían mejorarse.








