Facundo Fernández y Emanuel Peñaloza son dos de los alumnos del grupo que está cursando el curso de iniciación apícola en las instalaciones del Parque Apícola y Agroalimentario de General Pico. Contaron a RD su interés por esta actividad productiva
Fernández contó que hace unos años comenzó a trabajar con un apicultor de a poco se fue interesando en la actividad, por esa razón el curso le dio la oportunidad de conocer más sobre la abeja. Pensando en una oportunidad laboral dijo que sería algo que le gustaría mucho. También reconoció que la apicultura requiere paciencia y mucho sacrificio, pero es algo que le gusta y en lo que está interesado para seguir aprendiendo.
Peñaloza comenzó el curso la semana pasada y destacó que es muy interesante porque no sólo es una actividad personal sino que la abeja tiene gran importancia para la humanidad. “Estamos hablando de que sin la abeja no hay vida, no sólo hacen miel sino que polinizan”, remarcó.
Explicó que hace tiempo atrás intentó dedicarse a la apicultura pero no pudo, ya venía con un conocimiento previo porque cursó sus estudios en la Escuela Agropecuaria de Villegas, pero era una base muy general. “Hoy en día tengo un trabajo estable con horario de corrido y eso me permite dedicarme a la apicultura por la tarde”, comentó.
También destacó que el consumo de miel argentina, que no es sintética como las que se incorporan en procesos industriales, es bueno porque se trata de un producto puro.








