La soja redujo su proyección en dos millones de toneladas desde la semana anterior, y le maíz tres millones de toneladas, según analizó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El estrés de los cultivos por falta de agua sigue golpeando fuerte y las consecuencias ya son evidentes en la soja que semana a semana va teniendo un descenso en su proyección. Con dos millones menos de toneladas, ahora la BC dio a conocer que se espera que la afectación en el crecimiento y desarrollo determine 42 millones de toneladas. Una reducción interanual del 15.5%.
El reciente informe de la bolsa, a través de los técnicos Gonzalo Hermida y Martín López, dio a conocer las estimaciones en las principales áreas agrícolas. En ese análisis el maíz también sufre la restricción hídrica. Su cosecha está al 6.5% con bajos rendimientos, que todavía no se pueden calcular en los cuadros tardíos. Se esperan 43 millones de toneladas, tres millones menos que la semana anterior, y una cifra por debajo de lo obtenido en la campaña pasada.
En cuanto al girasol, la cosecha va al 43.1%, con rindes que se mantienen en 21.3 quintales. Se detecta heterogeneidad en el resultado de los lotes como se aprecia en las diferentes regiones de la provincia de Buenos Aires. En total se proyectan 3.6 millones de toneladas.
El sorgo sigue en crecimiento con afectación hídrica y si bien los cuadros más retrasados de NOA y NEA presentan buenas condiciones porque las lluvias vienen acompañando desde las últimas semanas. Hay más de 800 mil hectáreas implantadas en el país.








