La vocación productiva, el agua y las pérdidas de humedad

El ingeniero Cristian Álvarez, de la agencia de extensión INTA en General Pico, se refirió a la demostración de suelos con calicata y afirmó: “Hacemos hincapié en el suelo como eje temático de la producción porque el productor puede sembrar pensando en un trigo de mil kilos a tres mil kilos conociendo lo que anticipa su suelo».

El profesional destacó que el suelo cumple un servicio frente al cultivo que es ofrecerle agua y hay que saber cuál es la dinámica de líquidos que influye en la vocación productiva de cada ambiente.

Álvarez aclaró: “Todos los suelos tienen una vocación productiva según la capacidad de retención de agua por textura y por profundidad, en este caso con la tosca, que marca la potencialidad del ambiente. También está el tema de la salud del suelo y lo que se expresa que permite decidir si tiene buena administración de nutrientes”.

Para hacer el análisis la observación e calicata no se basa en el color, aclaró, porque los colores pueden variar pero sí se debe apreciar la variación radicular del cultivo porque lo que está hacia arriba también se expresa hacia abajo.

En la zona de Eduardo Castex, con un ensayo de trigo en La Florentina, se ve que los sistemas más desarrollados son los de los ciclos más largos. Desde el punto de vista hídrico son suelos que pueden retener entre 110 y 120 milímetros con una capacidad importante para administrar agua, eso no significa que esté lleno al momento de la siembra. “En este caso, en este ambiente, al momento de la siembra teníamos 170 milímetros o sea que había partes saturadas porque la tosca está entre un metro y 1.20, en coincidencia con el lugar que tiene presencia de agua por una Laguna cercana. Al comparar entre situaciones de alta y de baja en el lote se veía un sector con mayor vocación productiva cerca de 170 milímetros, con buen almacenamiento de agua, y la de menor vocación en 120 milímetros. Esa situación en fechas tempranas, en épocas tardías el mismo ambiente tenía 160 milímetros mostrando cierta pérdida de agua y en el de baja vocación de 120 se pasó a 90 que es importante saberlo”, explicó.

Por ello, el productor debe saber cuánta agua ingresa y también cuánta se conserva realmente.

El ingeniero aseguró qué hay que observar el sedimento y su administración de agua. Otro punto importante es considerar el comportamiento de las variedades de trigo y los cultivos en general por sus expresiones y resistencias. El tercer componente es la nutrición que dará impulso al potencial del material.