Mariano de Jesús Márquez Cuevas, de Lagos de Moreno en Jalisco- México, es uno de los productores de alfalfa que participó en Córdoba del reciente II Congreso Mundial de Alfalfa y se refirió a su experiencia y los principales problemas que enfrentan para el comercio de este forraje.
Márquez Cuevas es productor de alfalfa y de ganado de carne bajo condiciones de temporal en el estado de Jalisco, y de alfalfa en el valle de Mexicali, Baja California, en el noroeste de México. Con un cultivo a través de riego de gravedad en tierras arrendadas a pequeños propietarios.
“La alfalfa que producimos tratamos de sacarla con buena calidad para los establos lecheros o tambos, y la de segunda calidad se vende a los acopiadores o engordadores en feedlot, con un pequeños porcentaje para caballos. Todo destinado a forraje henificado dentro de México”, explicó.
Una producción destinada a fardos de unos 600 kilogramos y pacas de tres hilos de unos 55 kilogramos. Márquez Cuevas dijo que son cuidadosos con sus compradores, por ello cuando sube de precio la alfalfa se trata de no dejarlos desprovistos aún cuando se vea pérdida para el proveedor pensando en sostener un convenio entre ambas partes.
El productor destacó que su emprendimiento lo realiza con su hermano y el mayor problema es la competencia desleal, porque hay arrendadores de tierras muy caras y afectan a las explotaciones más pequeñas al bajar los precios de venta.
Otro tema es la escasez de agua, porque los “malos manejos y la corrupción” según aseguró generan que la distribución de agua no sea equitativa. Además, hay problemas de invasión de malezas como la cuscuta y algunas gramíneas perennes que afectan mucho. Por otra parte, la aplicación aérea de herbicidas e insecticidas, entre campos vecinos, afectan por las derivas y eso implica que para dejar el cultivo de alfalfa libre de residuos haya que retrasar los cortes.
Márquez Cuevas se mostró conforme con el congreso y destacó la labor que INTA desarrolla.
Colaboración: Antonio Ocerin








