“La maleza es un condicionante importante”, afirmó el ingeniero Albano Aranguren, responsable de Desarrollo de Mercados para Argentina de la empresa Adama, no sólo por cómo afecta la calidad de la producción sino también por los costos.
“Nos planteamos a principios de año hacer una gira por todo el país, que la denominamos Maleza Cero porque es la marca paraguas de Adama para todo lo que es la problemática de malezas resistentes. Se trata de interactuar con la comunidad técnica y productiva que tiene hoy que resolver problemas a nivel de lote con malezas cada vez más resistentes”, indicó.
En este marco, la modalidad es que el técnico asiste a la reunión donde hay un especialista externo y después Adama presenta las opciones de productos para cada caso. Este año la empresa también sacó al mercado un nuevo herbicida para soja y otro para barbecho químico largo. Otra de las novedades de Adama es la aplicación Tierradigital que permite desde el teléfono identificar malezas y enfermedades para luego ver los productos adecuados considerando las características de la zona con el sistema GPS. “Es una herramienta para la toma de decisiones”, destacó.
La gira que hoy se ubicó en La Pampa ya pasó por Chaco, Santa Fe y otras provincias, y luego seguirá por Río Cuarto, Córdoba capital, y otros destinos.
En el último año, indicó, los insumos que debe adquirir el productor en cuanto a herbicidas significaron un incremento del 100 % para poder manejar el problema. “Esto es producto de un paradigma que existió durante muchos años, que ya se rompió, en el que había un paquete de productos relativamente sencillo y barato que resolvía todo como era el caso del glifosato. Esa situación cambió y el productor se encuentra con la necesidad de plantear estrategias lote a lote y combinar distintos productos. Por eso, necesita un asesoramiento profesional y planificación financiera”, destacó.
Aranguren dijo que desde Adama se informa sobre los productos y se dan las mejores recomendaciones de manejo. También destacó que la firma piensa en una agricultura alineada con lo que el mundo necesita, ante el crecimiento de la población y la producción de alimentos. En relación a las buenas prácticas se busca generar innovación, e incluso hay un intercambio de información con Brasil, EE. UU. y Australia para ajustar las recomendaciones en pos de un manejo sustentable.
En cuanto al mercado, refirió que en el 2018 la cosecha de gruesa estuvo complicada porque faltaron muchos kilos de soja y de maíz afectando así el flujo financiero del productor. Por ello, a veces quieren adoptar tecnologías pero no está la capacidad financiera. Sin embargo, el tema malezas es más una cuestión de proceso que necesita una toma de decisión a tiempo para sopesar tecnología, necesidad e inversión.








