La cosechadora Challenger promete menos gasto de combustible, si bien se requiere un suministro de buena calidad para obtener ese ahorro, y también se promociona como una tecnología ensamblada en el país con adaptaciones a la necesidad del productor argentino.
Ignacio Dauria, gerente zonal de ventas para La Pampa con la empresa Valtra, mostró en General Pico la cosechadora Challenger que es ensamblada a nivel nacional. La serie 500 se produce así en General Rodríguez donde ya está la producción de tractores y motores. Se trata de una máquina que tiene sus partes producidas en tres países diferentes pero en su armado posee especificaciones propias para la Argentina. Considerando así un motor AGCO Power de 7 a 6 cilindros turbo, con la novedad de disponerlo en forma transversal sobre el rotor lo que brinda una mejor entrega de potencia con una correa. Con la ventaja que aporta la hidráulica del motor para revertirlo y solucionar cualquier inconveniente. Además, se trata de “una máquina que gasta menos y produce más”, aseguró Dauria.
En relación al combustible, son equipos que requieren buena calidad como los euros de menos azufres y plomos para lograr un mejor comportamiento de la tecnología y además el ahorro del sistema. Conjugado también con motores que emiten menos gases nocivos al medioambiente.
En cuanto al trabajo a campo, el gerente zonal indicó que la maquina tiene tres pasos para recibir el material adaptándose sin inconvenientes a mayores o menores cantidades de cultivo sin sufrir roturas o exigir la maquinaria.








