Néstor Cestari, es el titular de la empresa de tolvas auto descargables que lleva su mismo apellido. En diálogo con RD recordó que se trata de un emprendimiento familiar que su abuelo comenzó en el año 1927 y ya va por la cuarta generación con sus hijos.
Para la Focomaq realizada en esta ciudad, trajo en exposición una tolva con orugas para compactación de suelos y que sirven también para el avance sobre terrenos blandos. “Hoy las principales dudas en maquinarias son: Qué crédito hay, qué tasa, el valor del cereal y el contratista debe tener en claro qué va a comprar”, señaló. Porque si el contratista sabe cuánto va a cobrar su laboreo y tiene préstamos aptos se trata de un sector que “es un motor” porque ellos representan el 85% de los compradores de este tipo de equipos ya que en Argentina las tolvas no son máquinas que adquiera el productor.
Pero en esta realidad nacional es difícil lograr certezas. “Tenemos que tener reglas claras, una economía predecible. Si no es imposible que el contratista, las empresas o el productor puedan pensar a largo plazo”, afirmó.
En relación a las maquinarias importadas y su producción nacional, Cestari dijo que ellos tienen sus bases tecnológicas si bien todo es mejorable. “Nuestro producto en sí, que es la tolva auto descargable, la hemos testeado en EE.UU. y Europa y tenemos un productor muy parecido o mejor en relación a lo que pasa en otros países. No pasa así en cosechadora o algún otro equipo”, señaló.
Acerca de su tolva recordó que es una herramienta en la que tienen años de experiencia, y es el contratista rural quien prueba esa tecnología con un trabajo arduo en el que testea con el uso en miles de hectáreas por año. Ese es un punto importante de referencia, refirió. Además del mercado nacional, Cestari recordó que desde el año 1995 están exportando a Centro América, países del Mercosur, Oceanía y Europa.








