Así se desprende de un estudio realizado por la Asociación de Laboratorios Agropecuarios Privados el cual arrojó que las fuertes lluvias de abril afectaron determinantemente la calidad de la semilla de soja cosechada sobre todo en la zona norte de La Pampa
Un relevamiento efectuado en Santa Fe, en la zona de San Genaro determinó que el índice de calidad cayó un 44%. Antes de las inclemencias climáticas se registraba un Poder Germinativo de 90% en promedio.
Según el Mapa de Calidad de Soja relevados por ALAP, una situación similar ocurrió en Rosario donde el PG pasó de un 90% al 58%.
Otra zona con semilla de baja calidad fue el sudeste cordobés: en Monte Buey se relevó un PG promedio de 63% versus 86% en 2015. Según difundió el sitio Valor Soja, los test de vigor realizados por el laboratorio Tetrazolio, además muestran que en San Genaro, Rosario y San Antonio de Areco, la mayor parte de las muestras analizadas no son aptas para sembrarse.
Es por ello que desde ALAP se recomienda que este año se haga un buen diagnóstico de las semillas destinadas a la siembra 2016-2017; cuanto mayor sea la cantidad de información aportada por los análisis, mayor será la reducción del riesgo de sembrar cultivares inadecuados.








