Elke Noellemeyer, docente de la UNLPam en la Facultad de Agronomía y especialista en suelos, llegó a esta ciudad dentro de las jornadas de extensión que hoy se desarrollan en General Pico. Como recomendación en tierras salinas dijo que lo principal es dejar la cobertura de plantas nativas y descansar la tierra.
Junto con otros profesionales la investigadora se refirió a dos proyectos relacionados con el problema de las inundaciones en la región, con la meta de mitigar los efectos de esos excesos y en el día de hoy se dieron a conocer los conocimientos logrados a partir de la experiencia y la investigación. Así se observó el comportamiento de las napas, la influencia de las lluvias, la posibilidad de predecir de alguna manera lo que ocurre cuando hay precipitaciones pero sin limitarse sólo al ámbito rural porque se requiere un saber general de este tipo de problemas que afectan a las ciudades y al campo.
Cuando el productor tiene un sector bajo, de fondo de laguna que tiene un “manto salino”, explicó que si llueve lo suficiente las sales se lavan pero el problema principal es que no hay cobertura.
“El productor lo trabaja como el resto del campo entonces hay mucha evaporación de agua, ascenso de las aguas salinas de la laguna que llevan a las sales a superficie y cada vez hay más problemas. La solución es generar cobertura, dejar sin fumigar, sin trabajar, excluyendo al área del planteo de agricultura”, consideró.
Para la cobertura, la elección vegetal es apuntar a los nativos porque son las plantas con mayor adaptación a la zona. Evitando el ingreso de las maquinarias, sin fumigar y sin animales. Con una clausura en el lugar, y el uso de pasturas resistentes y cobertura se puede usar después.
“Muchas veces las soluciones no son costosas ni engorrosas, es solamente tomar conciencia de las causas y tomar la decisión de rebatirlas”, indicó. El tiempo de recuperación va a depender también del clima, porque en un ciclo muy seco el proceso será más lento.
Noellemeyer indicó que el problema principal es la falta de presencia en el campo, porque se debe observar lo que está ocurriendo en el lote para tomar decisiones y evitar mayor perjuicio. Se debe guiar al contratista y a quienes realizan los trabajos.
La especialista indicó que quienes han vivido otras inundaciones en el pasado y han visto salinidad en superficie, pero es necesario que el productor sepa qué hacer y cuál es el proceso. Hay una cuestión de conocimiento que también deben adquirir los profesionales, porque hasta ahora nunca hubo un programa relacionado con suelos salinos.








