El mercado inmobiliario muy cuateloso

La compra y venta de campos está muy quieta este año, y desde la CAIR consideraron que sólo se realizan operaciones pequeñas. Los arrendamientos se mantienen con dinamismo, aclaró Gerardo Kahn, vicepresidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales, en diálogo con RD.

“Está siendo una año sumamente difícil, teniendo en cuenta las incertidumbres generales que afectan a todas la actividades en el país, y especialmente al sector inmobiliarios rural. Tenemos un mercado muy tranquilo, con pocas operaciones, valores conservadores y pocas búsquedas. Con todos los colegas estamos preocupados por la incertidumbre del clima político y la crisis económica que afecta a todos”, señaló.

Ante ese panorama desde la CAIR se ha intentado facilitar el contacto entre los colegas, reclamar ante las autoridades por la vigencia de la Ley de Tierras que afecta fuertemente a la actividad, facilitar la profesionalización ofreciendo cursos a los colegas que recién se inician y mantener al mismo tiempo una actividad creciente en diferentes partes del país para acercar la cámara al interior.

Algunos de esos temas se abordaron en la reciente jornada nacional anual que la CAIR organizó en septiembre, allí colegas se refirieron a la situación del mercado y hubo especialistas que ampliaron sobre política y economía.

Sobre la Ley de Tierras, Kahn recordó que a fines del 2011 se resolvió una legislación que limitó la inversión por parte de extranjeros en tierras productivas, siendo que ese era un factor movilizador del mercado rural en diferentes regiones del país, pero principalmente en algunas zonas marginales. Con esa restricción se “ha frenado fuertemente la actividad y se dificultó a quienes habían invertido en Argentina salir de sus proyectos”. Por esa razón el vicepresidente de la CAIR explicó que la cámara ha intentado gestionar para “suavizar esa reglamentación” y facilitar nuevamente el ingreso de inversores pensando en la adquisición de campos.

Pensando en el mercado inmobiliario en general, el entrevistado consideró: “Los alquileres se mueven anualmente de manera ágil porque los agricultores y contratistas siguen sembrando y cosechando por lo que es un mercado dinámico. El sector que está muy frenado, y al que me referí en un principio, es el de compra- venta de campo. Los arrendamientos funcionan”.

En relación a La Pampa, manifestó que los valores al igual que en el resto del país se han ido moderando para la venta si bien permanecen los arrendamientos con contratos anuales o bianuales. Pero la comercialización tiene pocas operaciones y la mayor cantidad es de tipo pequeñas, entre vecinos o de manera local por lo que no trascienden mucho.