El economista Martín Tetaz a sala llena en la SR

El licenciado Martín Tetaz desbordó ayer el auditorio Pelayo de la Sociedad Rural de General Pico con una charla en la que se refirió a la situación del país y la necesidad de estabilizar el dólar y la inflación para restaurar la confianza de los consumidores.

 En medio de una crisis nacional, con “una economía a la que se le cerró toda clase de financiamiento” Tetaz se refirió al país y destacó que el esquema país de 70 años gastando más de lo que se tiene siempre termina mal. La falta de reservas, el déficit externo al generar 30 mil millones de dólares menos de los que consumía en el 2017, y el déficit interno por el gran sector público que tenemos que suma siete punto del PBI. La producción tiene 14 puntos del PBI para funcionar y cuando no hay financiamiento externo deben recurrir a ajustar.

Ese impacto lo siente la clase media en su consumo, y también el gobierno que buscaba cerrar el déficit en cinco años pero no pudo. En ese marco las retenciones sirven para hacer un fuerte aporte fiscal y achicar el déficit. Con esos cambios, se piensa que la incertidumbre financiera se calma pero aún resta ver la economía real con un dólar alto que frena a muchos sectores, dentro del agro hay algunos que tendrán ganancia en dólares, pero otros como los ganaderos tienen costos en dólares y su recuperación será más difícil.

“La Pampa es mucho más ganadera y ahí la ecuación no es tan favorable. Es sector a sector y eso hace que en lo global el PBI agropecuario va a volar el año que viene luego de una caída dramática en el primer semestre 2018 por las condiciones climáticas pero en los siguientes meses va a mostrar un crecimiento”, explicó Tetaz.

El economista dijo que las medidas del gobierno apuntan al mediano y largo plazo, pero primero habrá que pasar estos meses en los que se perdió capacidad adquisitiva y los gremios comenzarán a pedir recomposición salarial.

“ES MÁS UNA CUESTIÓN POLÍTICA QUE ECONÓMICA”

Tetaz habló del origen de la crisis y afirmó “es más una cuestión política que económica”. Y recordó que el 28 de diciembre del pasado año el gobierno nacional “abandonó” sus políticas para bajar la inflación. En cuanto a la renta financiera, aprobó una reforma tributaria que hizo salir anticipadamente los capitales, llegó a un momento de desconfianza por parte del mercado al perder el control del congreso, y con una Argentina más débil hizo un mal manejo de la crisis.

El economista recordó que el dólar se fortaleció y eso afectó a las monedas de todos los países emergentes, ese fue un factor externo que tanto al peso argentino como a la lira turca afectó más que al resto de las naciones.

EL RIESGO PAÍS

Hasta finales del 2017, señaló, el riesgo país iba en descenso, pero ahora aumentó a 700 puntos y eso ya se puede apreciar en la venta de bonos. Esta referencia da sustentabilidad al gobierno.

Por otra parte, este indicador se mide mes a mes teniendo en cuenta sobre  1.200 casos tres parámetros: La situación personal, la percepción de la macroeconomía y la compra de bienes durables.  O sea que se basa en percepciones que llevan a decisiones dentro del país.

“Nos gusta el dólar barato”, afirmó. Eso es parte de la historia Argentina porque de las 15 crisis económicas nacionales de los últimos tiempos a excepción de la del año 1995 en todas hubo devaluación. Pero aseguró que logrando la estabilidad monetaria en seis meses se restaura la confianza.

En relación a la tasa de interés, indicó que es un factor a considerar pero secundario, porque con un dólar alto y la inflación que se espera termine el año entre el 35 y el 40% no será tan significativa.

Por último anticipó dos escenarios: El primero en el que Nación con los 300 millones financiados por el FMI y sabiendo las fechas de desembolso logra el consenso político, con el apoyo del congreso para un presupuesto 2019. Que sería el más positivo porque con el ingreso de dólares por la producción y la recomposición de la capacidad de crédito habría una mejora e incluso el gobierno tendría una mejor perspectiva hacia las elecciones.

El segundo panorama, sin lograr el consenso político sería seguir con la inestabilidad del dólar y la inflación, con una consideración del 2018 como “una año malo” y un posible cambio de gobierno.

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