La propuesta fue presentada hoy en La Pampa se basa en la forma de venta a través de licitaciones con tres puntos fundamentales: Finura, volumen y rinde al lavado. Una idea que desde el programa ProLana se está implementando en Coronel Pringles.
Juan Manuel García, coordinador de ProLana de La Pampa, se refirió a la jornada realizada en Alta Italia para dar a los productores ovinos de la provincia un panorama sobre la licitación para venta de lana, una modalidad que se viene implementando en Coronel Pringles, pero pensando en una adaptación del modelo apto para la realidad pampeana.

“Es para que las lanas de la provincia tengan un valor agregado y un precio diferencial para comercializarse. Acá tenemos lanas gruesas que van de 28 a 30 micrones, porque las características agroclimáticas de La Pampa dan para razas más carniceras y no tanto para lanas finas. Por eso, tenemos un rodeo compuesto principalmente por razas como pampinta y texel», consideró.
En ese contexto comercializar más la lana implica buscar formas de ubicarla en el mercado tratando de lograr buenos precios.
Por su parte, Jorge Pennini, ingeniero agrónomo y coordinador de ProLana en la provincia de Buenos Aires, dijo a Rural al Día: “La idea es que los productores se junten, ofrezcan su lana pero no clasificando por raza corridale, pampinta o texel como lo están haciendo ahora sino ofertar a través de un proceso de ProLana. Con esquila suelta, acondicionamiento de la lana y envasado. A su vez se sacan muestras representativas del lote y entonces se diferencian por finura. Así se trabaja en los centros de acopio formados en Buenos Aires y en Coronel Pringles lo que se hace es casi todo similar a las lanas que hay acá”.
Se usa una máquina habilitada por ProLana para la esquila y se sacan muestras cuyo análisis es pagado por el mismo programa. Lo único que deben abonar los productores es el transporte hasta el laboratorio. “La idea es juntar lotes similares de diferentes productores y poder ofrecerla porque en la lana la ganancia es por finura, por rinde al lavado o sea que cuanto más sucia está menos vale y otra cosa importante para las empresas es el volumen. Hace falta alguien que convoque a los productores, como las cooperativas, y hace falta que todos sean solidarios porque hay ganancia para todos. Nosotros llevamos cuatro licitaciones en la provincia, dos en Patagones y dos en Pringles, con resultados muy exitosos”, indicó.
Por esa razón, se organizó en Alta Italia un taller con los productores en el que se observaron los análisis de las lanas locales. En caso de una licitación se juntan las muestras, se mandan al laboratorio, con los resultados se arman los diferentes lotes, con eso organizado se llama a las empresas laneras a una convocatoria de licitación y en ese encuentro el precio va pujando hacia arriba, sobre todo si las empresas tienen un compromiso de entrega de lana. Con ese método, según la experiencia lograda, se duplica y hasta triplica el precio normal de mercado.








