Ulises “Chito” Forte, presidente del IPCVA, se refirió al precio mínimo de faena y aseguró que la lucha por terminar el ternericidio es una prioridad y recordó que el instituto tiene. Este año un proyecto que en su presupuesto incluyó fondos destinados para las instalaciones de pesos pesados, porque comer carne de novillo significa igual calidad y sabor. Para ello recordó que se necesitan políticas que incentiven. En esto debe alinearse el productor, tienen que ayudar los precios y también las líneas de créditos.
“En ese sentido el Banco Nación tiene algunos préstamos, pero algunos bancos provinciales hablan mucho pero no implementan medidas similares”, afirmó con créditos con dos años de gracia y seis de plazo destinados a la implantación de pasturas, recría de ganado y retención de vientres.
“Tiene que aparecer el incentivo impositivo y financiero en serio. Si pensamos en el mercado vamos a ir por los animales pesados que quiere el mundo, pero en ese sentido hay pocos productores trabajando y por ello es fundamental el rol del Estado”, dijo Forte.
Luego de participar en diferentes ferias internacionales y analizar los protocolos de compra de carne, el referente del IPCVA se refirió a los requisitos de China y dijo que es un tema importante para llegar con hueso y enfriados al país asiático. Pero en ese sentido la opción de enfriar no tiene suficiente desarrollo para el traslado por mar y si se realiza en forma aérea sale más caro por lo que se pierde competitividad. China hace algunos planteos sanitarios, aseguró, que son “imposibles de aplicar” como el pedido de animal testigo y la permanencia del bovino en pastura antes de ser faenado y vendido.








