En Argentina, el último brote relevante de esta enfermedad se produjo en julio del 2012, cuando el Senasa detectó la presencia de casos en los principales hipódromos de nuestro país.
El Servicio Nacional de sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que el pasado 23 de enero el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile confirmó la notificación de casos de influenza equina
en su país.
La influenza equina, que no se transmite a las personas (no es una zoonosis), es una enfermedad viral contagiosa que afecta las vías aéreas superiores de los équidos (equinos, asnos, mulas). Presenta un período de incubación de uno a tres días, con la aparición frecuente de los siguientes signos clínicos: fiebre, decaimiento, descarga nasal serosa a mucopurulenta y tos (este último es un signo muy evidente).
El tratamiento del caballo enfermo está dirigido a la atenuación de los síntomas y a prevenir complicaciones como las bronconeumonías, ya que no hay medicamentos para eliminar el virus. No obstante, existe
una vacuna para su prevención, lo cual constituye una gran ventaja.
Ante la mencionada notificación, el Senasa recomienda a los productores y tenedores de equinos:
-En caso de querer importar desde Chile equinos en pie,independientemente de su finalidad, se debe proceder según la
normativa del Organismo que establece los procedimientos y requisitos sanitarios exigidos por Argentina.
-Cumplimentar la vacunación sistemática contra influenza equina cada tres meses en establecimientos cerrados que concentran equinos, tal como lo establece la Resolución Senasa N° 521/2016.
-Tomar recaudos respecto al contacto estrecho con otros caballos, el hacinamiento y el transporte, ya que constituyen los factores de riesgo más frecuentes para contraer la enfermedad.








