Profesionales del Senasa trabajan en el departamento de Santo Tomé, Corrientes, tras confirmarse días atrás un nuevo brote de rabia paresiante en herbívoros, cerca de la localidad de Garruchos en el mes de noviembre.
Al corroborar el diagnóstico en laboratorio, los profesionales del Organismo establecieron un área de trabajo, con vacunación de ganado bovino, porcino, equino y rumiantes menores en un radio de 10 kilómetros alrededor de los animales afectados.
El Senasa recomienda evitar el contacto con animales muertos o con sintomatología nerviosa, y dar aviso inmediato a la oficina del Senasa más cercana. Se trata de una enfermedad epidémica y recurrente causada por el virus rábico transmitido por el vampiro común Desmodus rotundus, que afecta principalmente a los bovinos, a los equinos, con menor frecuencia a otras especies domésticas, al hombre y a algunos animales silvestres.
La rabia paresiante es una enfermedad de denuncia obligatoria, tanto para los productores como para los veterinarios.Su área endémica abarca la totalidad de las provincias de Misiones, Chaco y Formosa y parte de las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe y Corrientes.








