En la reunión de los ministros de Agricultura del G7, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, subrayó el papel de la agricultura y el desarrollo rural en prevenir y dar respuesta a los retos que plantean los conflictos, la migración y la seguridad alimentaria.
El Director General informó a los ministros del G7 de la intención de la FAO -como organismo que copreside en 2018 junto a la Organización Internacional para las Migraciones el Grupo Mundial sobre Migración de las Naciones Unidas (GMG)-, para poner énfasis en los vínculos entre el desarrollo agrícola y rural y migración.
En su alocución en la reunión ministerial, Graziano da Silva se refirió a la FAO y a su informe conjunto con el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), que incluye cinco vías hacia soluciones duraderas y sostenibles para ayudar a prevenir conflictos y abordar algunas de las causas subyacentes de la migración forzada.
Entre éstas se cita la necesidad de reforzar las respuestas ante los riesgos y los impactos creando resiliencia al invertir en el fortalecimiento de los medios de vida y fomentar procesos inclusivos y participativos en el acceso y el uso de los recursos naturales.
“El G7 ha ayudado a agudizar el enfoque en la necesidad de hacer que los sistemas alimentarios sean más sostenibles, incluso mediante enfoques territoriales, y aplaudimos el reconocimiento del papel esencial de las mujeres y los jóvenes para alcanzar la seguridad alimentaria”, aseguró Graziano da Silva.








