Desarrollada por la OMS, la OIE, la FAO y la Unión Internacional contra la Tuberculosis, la hoja de ruta articula acciones frente a la enfermedad mediante el enfoque multidisciplinario.
La primera hoja de ruta para combatir la tuberculosis animal -TB bovina- y su transmisión a los seres humanos -TB zoonótica-, causada la mayoría de las veces por el consumo de carne o productos lácteos contaminados sin tratar de animales enfermos, insta a una estrecha colaboración entre aquellos que trabajan para mejorar la sanidad humana y animal. Se basa en el enfoque multisectorial de salud.
La Hoja de Ruta para la Tuberculosis Zoonótica fue presentada en la 48ª Conferencia Mundial de la Unión sobre Salud Pulmonar que se celebró la semana pasada en Guadalajara (México). Cuatro socios en el campo de la salud: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Respiratorias, unieron fuerzas para desarrollar la hoja de ruta y abordar las graves consecuencias sanitarias y económicas de esta enfermedad.
La hoja incluye tres etapas, la primera destinada a la recolección de datos sobre epidemiología, diagnósticos y tratamiento. Desde el 2020 trabajar para reducir la transmisión de la enfermedad entre animales y humanos y la última con estrategias para llevar a cabo las acciones conjuntas y en forma simultánea.
Los últimos datos publicados por la OMS indican que más de 140 000 personas enferman y más de 12 000 mueren cada año a causa de la tuberculosis (TB) zoonótica, sobre todo en las regiones de África y del Sudeste asiático.








