Las imágenes de los caballos calcinados trascendieron esta semana en facebook cuando Ariel Ramos, de Quemú Quemu, publicó sobre las pérdidas que sufrió su tropilla que pastoreaba en un predio de El Durazno. Con el fuego perdió unas 22 yeguas y varios potrillos.
“Esto es muy lamentable yo hablo por lo mío y por ese paisano gaucho que cuidaba una cantidad de vacas y una manada de yeguas madres de jineteada. Le hacía frente a ese fuego feroz para tratar de salvarlas pero se hizo imposible. Comenzaba así un 2017 con tristeza, con impotencia, con esa lágrima, con ese nudo en la garganta.”, publicó Ramos en la red social. Junto con las imágenes de pérdida de ganado en las zonas afectadas por los incendios.
Las palabras del quemuense representan el sentimiento de muchos pampeanos afectados por el fuego y de otros simplemente solidarios ante la tragedia.
Ramos habló con Rural al Día y explicó que el incendio se desató el 21 de enero cuando él estaba participando de la Fiesta del Caballo en Ingeniero Luiggi. Un mensaje del puestero le advirtió del incendio y las pérdidas. El tropillero destacó el trabajo de Hugo Jofré, el puestero que se enfrentó a las llamas y trató de salvar la hacienda propia y ajena. Ramos dijo que será muy difícil recuperar yeguas reservadas como las que tenía, y además afirmó que la situación tampoco es buena para los puesteros de los campos quemados en la provincia porque muchos de esos trabajadores están sin saber que les depara el futuro.








