Los últimos puesteros: Don David del Río
Que la guitarra del viento vaya templando el camino, y en el llanto de sus trinos llene recuerdos vacíos, y nombre a David del Río el señor de los molinos.
Que la guitarra del viento vaya templando el camino, y en el llanto de sus trinos llene recuerdos vacíos, y nombre a David del Río el señor de los molinos.