La facultad de la UNLPam agradeció y reconoció a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Estancias La María Pilar, por sus aportes para que los alumnos de la carrera de medicina veterinaria puedan hacer prácticas con terneros y también con rumiante menores.
Desde la facultad indicaron: Uno de los aspectos relacionados con la eficiencia productiva en el sector lechero, es la crianza artificial de terneros. Esta tecnología tiene entre sus objetivos; aumentar la disponibilidad de leche destinada a la venta, acelerar el paso de lactante a rumiante de los terneros y reducir los costos de producción utilizando reemplazantes de leche que cubran los requerimientos nutricionales del ternero, en óptimo estado sanitario. El correcto manejo de diversas variables que interactúan entre sí, deben ser manejadas por personal, profesionales y productores capacitados, que hayan adquirido las destrezas para realizarlas eficientemente.
Como es un área de formación relevante para muchos de los futuros egresados de la Facultad de Ciencias Veterinarias, anualmente, durante dos meses, en el Campo Escuela UDEP (Unidad Didáctica, Experimental y Productiva), situado en la zona suburbana de General Pico, se realiza la crianza de terneros machos que son aportados por la firma Estancias La María Pilar y sustituto lácteo y deslechador hiperprecoz aportado por la Asociación de Cooperativas Argentinas ACA. Los estudiantes de 5º año, organizados en grupos de trabajo, alimentan dos veces al día durante dos meses, de manera artificial, a un módulo de 25 terneros.
En forma complementaria las guardias de estudiantes del Hospital de Escuela de Animales Grandes, realizan actividades de clínica médica, laboratorio, así como tratamientos preventivos y curativos, sumamente importantes en el proceso de formación en medicina productiva de los futuros profesionales. Culminado el proceso productivo, con el logro de las metas de desarrollo ruminal y peso corporal, los terneros deslechados son vendidos a productores del medio local. El producto de esta venta se destina a cubrir los gastos de los estudiantes, que viajan a la zona rural de Malargüe, donde realizan prácticas comunitarias en puestos de la zona rural, conviviendo durante tres días con los puesteros y sus familias. En los mismos se realizan prácticas profesionales, asistidas por profesores, y se realizan relevamientos sanitarios de las diferentes especies animales. Es sumamente importante la colaboración del sector privado, plasmado en este caso en aportaciones concretas que contribuyen al proceso de formación de profesionales altamente capacitados.








