El crecimiento de la ganadería cordobesa se mantiene desde hace varios años en unas 250.000 cabezas anuales, pero al mismo tiempo hay una importación de terneros para agregar valor a grano logrado en la provincia. Así lo confirmó el secretario de Ganadería, quien además hizo énfasis en las buenas prácticas y el sistema de incentivo aplicado.
“Córdoba está creciendo paulatinamente en el stock ganadero. Hace doce años teníamos siete millones de cabezas, el rodeo se redujo por el fenómeno agrícola a cuatro millones doscientos mil. Hace tres años hemos pasado el techo de los cinco millones con un crecimiento anual del cinco al seis por ciento anual. Menos este año que ese impulso disminuyó un poco por la sequía”, dijo Olden Riberi, secretario de Ganadería de la provincia de Córdoba.
El funcionario destacó que ellos son importadores de terneros, desde las provincias vecinas, porque la fortaleza agrícola ha generado que la producción de carnes sea un agregado de valor para el grano logrado en Córdoba. Así para consumo se generan más de dos millones de cabezas, y casi la mitad de esa hacienda se come en Córdoba, el resto es destinada a faena en Santa Fe y Buenos Aires.
“Córdoba al ser un gran productor de granos tiene servida la mesa para ese agregado de valor”, consideró.
Riberi señaló que la vinculación pública- privada es un tema central en las políticas de gobierno y se refirió al programa lanzado el año pasado con un fondeo de 70 millones de pesos. Se llama BPAS (Buenas Prácticas Agropecuarias) y es una propuesta que a través del cumplimiento de distintos requerimientos, como bienestar animal, infraestructura, rotación de cultivos, implantación de pasturas y otras prácticas, se va otorgando un equivalente en dinero. “Una vez aceptado el plan del productor, quien no debe tener deudas con la provincia y estar regularizado, se va entregado un cheque como premio a su buen hacer”, dijo.
Así en el 2017 casi 4.000 productores se interesaron por el BPAS, se hicieron capacitaciones en toda la provincia, y fueron aceptados en buenas prácticas 1.800 productores entre los que se entregaron los 70 millones.
Al mismo tiempo, Córdoba tiene una legislación de protección al bosque nativo que requiere un balance porque los productores solicitan intervenciones. La búsqueda de integración entre producción y bosque es un desafío. “Desde Nación, a través del CoFeMa y los ministerio de ambiente no tenemos definiciones concretas y a veces no encontramos un ámbito de discusión de este tipo. Igual avanzamos técnica y científicamente para analizar la problemática”, concluyó.








