Guillermo Felice, INTA General Pico, dijo: “En la parte de alimentación fue un verano – otoño atípico porque se venía de importantes precipitaciones y luego se sintió mucho el déficit hídrico y la seca en toda la región y lo que se ve es que se han hecho pocas reservas en los campos de la zona”.
El profesional explicó que es una situación observada en el norte provincial tanto por las reservas en silo como fardos que deben prepararse para pasar el invierno cuando se requiere alimento de calidad.
Para ese momento lo óptimo es, cuando hay agua suficiente para la implantación, un buen verdeo de invierno o un agropiro bien logrado, que por los suelos y el tipo de región es posible. También se pueden usar gramíneas invernales.
Otra opción son los cultivos en diferido, como maíz y sorgo, que si no se han podido levantar para la cosecha se van usando en sustitución de las pasturas.
Pensando en el futuro hay que prevenir, resaltó, procurando tener reservas forrajeras o algún diferido bien logrado en verano para dar a consumir en invierno. Donde hubo problemas de inundación o incluso de sales, se debe optar por sembrar alguna megatérmica o bien agropiro o festuca que dan un buen volumen de pasto.








