El trigo se mostró en Eduardo Castex

Néstor Peinetti, productor de la zona de Eduardo Castex, en La Florentina mostró la experiencia de diferentes materiales  de trigo ACÁ. La jornada se realizó esta mañana con más de 50 asistentes.

Se trata de un campo totalmente agrícola que en un año de sequía como el actual destinó de manera excepcional parte del maíz para alimento de la hacienda.

En el predio se hizo el ensayo con unos 20 materiales de trigo que el productor aseguró es muy productivo porque deja “muchas enseñanzas y el conocimiento de la salud variedades”.

Este año se destinó un sector del campo cercano a la laguna que dentro de la poca humedad de la región igual da buenos resultados.

«La lluvia este año fue poca, yo no recuerdo algo así, tenía un registro de un mínimo de 460 milímetros y no habíamos visto un octubre y parte de noviembre con tan poca agua. Realmente nos causa sorpresa lo que es el clima», afirmó Peinetti.

El productor destacó que vienen trabajando con la gente de Bunge y del INTA en un trabajo muy bueno en un campo cercano con cultivos por ambiente. «Estamos viendo muy buena respuesta a fósforo y zinc por ello tenemos pruebas de fertilización con resultados importantes», dijo. El fertilizante, recordó, fue siempre lo primero que se sacó por parte del productor al momento de crisis. Pero Peinetti consideró que realmente los suelos se han caído mucho y se ve la importancia de los nutrientes.

Hablando de los rindes, el productor manifestó que en un año de sequía plantear lo que se logrará es difícil porque el peso final de los granos no se puede anticipar. 

Para la gruesa, los materiales están comprados, se hizo el plan de fertilización y preocupa que el perfil no está lleno como en otros año. “Ya tendríamos que estar sembrando la soja pero no nos llueve para arrancar entonces nos genera mucha incertidumbre. Si se llena el perfil con 170 milímetros tenemos la tranquilidad de pasar enero que es nuestra mayor complicación pero este año precisaríamos muy buena lluvia hasta fin de año o que llueva en enero para que los cultivos no sufran. Hoy son pocos los lotes con humedad arriba como para poder sembrar», concluyó.