La rápida velocidad de crecimiento de los alfalfares en el período primaveral, nos obliga a la toma de decisiones que deben ser previstas con anticipación.
Una de estas decisiones sería prever una carga ajustada a dicha producción, no siendo la decisión más fácil porque trabajamos con alta dependencia del clima y además si ajustamos bien la carga en primavera es posible que debamos suplementar en enero o febrero debido a la disminución de materia seca disponible por hectárea en ese período. Debemos también considerar que como consecuencia de una alta carga siempre estaremos trabajando en el límite en cuanto a los problemas de timpanismo o empaste, con todo lo que ello implica en el “ánimo” del equipo de trabajo.
Si optamos por mantener una carga baja en relación a la oferta forrajera, estaremos obligados con el sobrante a confeccionar rollos (enormes pérdidas de aproximadamente 10-15 % a la confección, 10 % en almacenaje y otro 15 % en el suministro) o silos de alfalfa. Tampoco deberíamos ignorar que alrededor del 70% de la producción anual de dicho cultivo se produce en primavera-verano, y por el pastoreo directo se pierde aproximadamente el 30% de forraje, lo cual nos indica las enormes pérdidas debidas al pastoreo directo.
Una práctica que deberíamos considerar para nuestros campos es el “Pastoreo Mecánico” de las alfalfas.
Esta práctica, muy antigua pero no por ello menos eficiente, genera un aumento muy importante tanto en la producción de carne por unidad de superficie explotada, y un enorme impacto en la cantidad de hectáreas destinadas a la ganadería.
Ventajas del pastoreo mecánico:
- En el pastoreo mecánico se cosecha entre el 80 y 90% del forraje disponible para el animal, lo cual mejora la utilización del pasto, aumentando el consumo voluntario y provocando un enorme aumento de la producción de carne por hectárea.
- Disminución, (no desaparición), de los problemas de empaste, debido a la imposibilidad del animal de elegir partes tiernas (en el comedero van mezclados tallos y hojas lo que disminuye la digestibilidad total).
- Desaparece el desmalezado.
- Mejora el rebrote de la alfalfa, debido a que en la práctica del pastoreo directo siempre hay un tiempo de retardo entre la salida de la tropa y la desmalezada, o si la tropa está en un pastoreo de varios días por parcela seguramente se comerán rebrotes afectando las reservas de la planta.
- Al no haber pisoteo animal ni defoliación selectiva mejora la persistencia de los alfalfares (Bariggi y Romero 1980)
- Mejor resultado económico final debido a la alta producción de carne y baja cantidad de hectáreas involucradas.
Desventajas del sistema.
- Mayor defoliación. La redistribución de nutrientes que existe en el pastoreo directo desaparece en este caso, lo que nos obliga a realizar al menos dos fertilizaciones en la vida útil del lote para mantener el pastizal.
- Mayor exigencia al personal, todos los días hay que cortar y entregar el pasto.
- Mayor costo debido a la utilización de herramientas, tractor, picadora y carros.
- Necesidad de tener disponible forrajes conservados, silos picado de maíz, alfalfa o bien rollos, debido a que cuando hay intensas lluvias se hace difícil el picado de la alfalfa verde y posterior entrega.
- La calidad del pasto consumido es menor, debido a que la picadora levanta casi toda la planta, partes fibrosas y partes tiernas, lo cual disminuye la digestibilidad total de la dieta
Conclusión
Es de suma importancia que cada productor en particular al considerar la adopción del sistema de pastoreo mecánico, tenga en cuenta las implicancias operativas y económicas.
Lo que resulta evidente es que la adopción de esta técnica nos permite contar con un recurso sumamente valioso y de alto rendimiento para la empresa.
Si bien no realizamos en esta oportunidad un análisis económico, para el mismo debemos tener en cuenta la amortización de la herramienta, el costo de acarreo, tanto gasoil como personal, la “obligación” de tener suplementos tipo silos o rollos para momentos críticos y dichos resultados debemos contraponerlos a la mayor producción de materia seca por hectárea, la mayor producción de carne y la liberación de hectáreas para otro fin.








