El médico veterinario Rodolfo Peralta, fue el profesional convocado por el IPCVA en la jornada ganadera de Cruz del Eje para referirse hoy a los parámetros que se deben observar al momento de elegir un toro, para lograr una mejora genética del rodeo.
Como asesor privado Peralta se abocó a la reproducción en ganado de carne y lechero, pero ahora está más enfocado hacia el mejoramiento de los rodeos de cría enfocado en la observación de los sistemas y la selecciones de los animales. “Lo qué hay que tener en el campo son vacas y toros funcionales. Que le son útiles al productor y su empresa ganadera. O sea hembras que en su mayoría se van a preñar, que puedan partir sin problemas, logrando un ternero vivo que sea criado hasta el destete. Porque las dos causas más importantes para la producción de terneros en el país son que no hay comida y sin alimento la vaca no se preña. Por ellos los porcentajes de preñez no son elevados como podrían. Otro tema son los partos distocicos, porque en las cabañas todavía nacen terneros de 45 a 50 kilos, que el día de mañana se crían para toros dentro de la cadena comercial. Un criador lo compra, y ese individuo tiene una carga muy fuerte de peso al nacer que transmite a sus hijas, esas hembras al entrar a servicio aún con un toro con facilidad de parto su carga genética de elevado peso de los terneros genera problemas en el parto. Con los partos distocicos se ven atrasos de horas en la fase de expulsión ya posibilidad de muerte del género y daños en la vaca”, explicó.
El veterinario aseguró que el tamaño de los animales genera problemas, cuando se asocian caracteres entre macho y hembra que son pesados. En la identificación de los DEP se ven las correlaciones entre el rasgo de gran crecimiento y eso debe observar el productor. Aconcejó buscar un tamaño equilibrado con las condiciones del productor y del medio ambiente.








