“No hay sobreprecio para decir que un cerdo de mayor calidad vale más, y si hay alguna diferencia no es suficiente”, aseguró Oscar González, de la cabaña porcina Levag en Winifreda.
El productor viene participando de diferentes exposiciones rurales y destacó que se ven bueno animales además la gente cada vez busca más calidad ya sea por genética como por alimentación. Se busca un porcino con mayor rendimiento de carne y menos grasa, además con cachorros que crecen rápido. Eso exige buena nutrición en base a grano, con suplementos. Cada cuatro meses se hace el sangrado para detección de enfermedades y González señaló que se ha visto una gran mejora en lo sanitario, quizás el único problema se puede ver por el clima frío y las infecciones pulmonares.
El productor trabaja a campo, con refugios, pero en base a una hacienda rústica apta para criar en el exterior. La cabaña con esta forma de producción está logrando un promedio de nueve lechones por madre, y destacó que no todas las hembras logran el mismo rendimiento, pero recordó que en el destete realizado hace un mes salió con once cachorros de promedio.
Trabajar bien no siempre es premiado con el precio, y agregó: “No hay sobreprecio para decir que un cerdo de mayor calidad vale más, y si hay alguna diferencia no es suficiente”. El productor recordó que recientemente vendió en una expo la madre por parir en 8.000 y 9.000 pesos un precio que no es bajo pero que para el comprador se amortiza rápido con la venta de lechones duplicando así su inversión.








