Germán Tapia, productor ganadero de la zona de Lonquimay es un cabañero Angus y se refirió a la prueba de genética pampeana que se viene realizando con INTA Anguil, destinado a reproductores.
Eso se realiza por medio de un convenio que incluye a productores de Angus y Hereford. Los interesados disponen algunos toritos de sus animales pensando en su destino como reproductores y la posibilidad de que sean ejemplares con un importante registro de datos genéticos. Los reproductores ingresan en diciembre a la prueba del INTA y se venden entre octubre y diciembre el siguiente año. Se los lleva con 13 a 16 meses, logrando pasar de un kilaje promedio de 410 kilos a 510. Con una ganancia de unos 100 kilos obtenidos entre el período de adaptación y la primera etapa de la prueba, en la cual logran más de 70 kilos en un mes y medio, todo con alimentación a base de alfalfa y sorgo forrajero sin suplementación hasta ahora.
El cabañero dijo que se nota cierta diferencia según el biotipo de los animales, pero todavía es muy temprano para tener una evaluación definitiva porque los bovinos no están aún en su etapa final de desarrollo. Durante los meses de prueba se hace un registro de su desarrollo general.
Todo el proceso se enfoca en lograr mejoras en la reproducción a través de la clasificación fenotípica de los toros.
Tapia se refirió también a su región y señaló que están viviendo un año complicado. Hasta octubre del 2017 venían con zonas anegadas, luego se registraron pocas lluvias y con una distribución que no fue pareja. En consecuencia la actual cosecha de girasol muestra rendimientos muy dispares, y no se ven resultados sobresalientes entre los granos.








