Técnicos del equipo regional de apicultura de la provincia de Entre Ríos y del programa de apicultura (Proapi) brindan una serie de acciones inmediatas a corto y mediano plazo a fin de reducir el impacto del exceso hídrico en el manejo apícola.
Las recomendaciones surgieron considerando que para la apicultura las lluvias ocurridas durante los últimos meses, tanto en la región pampeana como en la noreste del país, demandan un replanteo de estrategias.
Fue Daniel Primost, referente del Proapi y especialista del equipo regional apicultura del Inta Entre Ríos, indicó que para afrontar la situación hay que centrarse en dos aspectos esenciales: sanidad y nutrición.
En este sentido, el especialista explicó que se debe acceder a las colmenas y retirar todo el material para ponerlo a resguardo en un galpón. Una vez allí, tratar de recuperar la cera de los cuadros y canjearla por cera estampada.
En cuanto a los material como alzas, pisos y techos–, Primost recomendó bañarlos con aceite de lino caliente a fin de desinfectarlos y garantizarle una mayor durabilidad. Además, se deberán ajustar los cuadros y alambres o bien, cambiarlos.
Para el caso de aquellas colmenas que se encuentren en zonas anegadas donde no se pueda acceder con vehículos, se deberá optar por ir a pie, juntar el material y apilarlo sobre una base, lejos del agua y dejarlo cubierto.
Si hubiera colmenas, divisiones o núcleos que sobrevivieron y están en el piso, se podría sacrificar el material inerte y utilizarlos como base hasta que se pueda llegar con vehículos y reemplazarlos. En cuanto a las alzas melarias y cámara de cría, el especialista recomendó acomodarlos de forma tal que se garantice el acceso de la luz y de una buena ventilación para evitar la proliferación de la polilla de la cera.
Y si estuviesen con miel y en el apiario hay problemas de enfermedades de cría es aconsejable apilarlas y taparlas para que no ingresen abejas y no se diseminen enfermedades.
Fuente: aimdigital.com.ar








