El cultivo necesita mejores precipitaciones en la zona productiva del sur de Buenos Aires, y todavía no se terminan de apreciar las consecuencias de heladas ocurridas en febrero.
Con respecto al cultivo de maíz, en el centro y norte de la región agrícola nacional la reposición de la humedad del perfil favoreció a los cuadros de siembras tardías y de segunda ocupación, los cuales presentan una condición de cultivo entre buena y excelente en más de la mitad de la superficie implantada. Por otro lado, en gran parte del sur de la provincia de Buenos Aires no se registraron precipitaciones considerables durante las últimas semanas. Dicha situación, combinada con la helada ocurrida el 26 de febrero, impactó negativamente en el maíz tardío y podría ocasionar pérdidas en el potencial de rendimiento. Sin embargo, es importante destacar el contraste con la campaña previa, donde a igual semana en el ciclo 2017/2018 el cereal estival presentaba más del 70% de los lotes con una condición de regular a mala.
Soja
El 56,6% de los lotes de soja se encuentran llenando grano y el 89,5% de la superficie implantada a nivel nacional mantiene una condición de normal a excelente. De todas maneras, en la última semana se ha incrementado la condición de regular a mala traccionada principalmente por las zonas ubicadas hacia el sur de Buenos Aires, afectando principalmente los lotes de segunda. Asimismo, los lotes más avanzados se concentran sobre los Núcleos Norte y Sur, donde predomina la condición de normal a buena. Las lluvias de la última semana incrementaron los excesos hídricos en el centro y norte del área agrícola, pero sin mayor problemática para los cultivos que ya se encuentran avanzados en su ciclo fenológico.
Girasol
El llenado de los lotes de girasol del sur de Buenos Aires y La Pampa está en observación mientras el frío y la lluvia afectan las zonas productivas de ambas provincias. Los rindes podrían disminuir con estas condiciones ambientales.








