Retenciones y devaluación afectaron la renta agrícola y la elección futura de cultivos

En tres meses la renta agrícola que se va hacia el Estado tuvo una suba de cinco puntos. Entre los factores que influyeron están el retorno de las retenciones y la devaluación del dólar que impacta en costos y ganancias del productor.

Natalia Ariño, economista e investigadora de FADA, destacó que el índice que se elabora en forma trimestral mostró un aumento según los resultados de septiembre. El análisis mide la participación del Estado en la renta agrícola de soja, maíz, girasol y trigo, porque si bien cada cultivo tiene su propia carga impositiva se elabora un valor general.

De junio a septiembre hubo un incremento de cinco puntos, consideró. Así cada 100 pesos de renta por hectárea productiva 61 pesos quedan para el Estado incluyendo todos los niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal).

Uno de los factores que impactaron en la suba fue el de las retenciones a la exportación. Fueron subas importantes para la percepción del Estado, con cuatro pesos por cada dólar, si bien en el caso de la soja como aún no tenía eliminado ese gravamen el derecho sumó al 18% un nuevo 10%.

Otro de los impactos fue la devaluación del peso argentino con respecto al dólar. La moneda de EE.UU. tuvo un incremento, durante el último año del 120%. Y si bien los costos productivos aumentaron en un 95%, esa diferencia sólo será positiva para los agroexportadores que perciben ganancias en dólares.

En cuanto a La Pampa, dentro del grupo de provincias que considera el índice, el nivel de participación no es diferente del resto de las zonas productivas. Ariño explicó que en los impuestos se considera: Inmobiliario rural, ingresos brutos con una alícuota del 0,5%, y los aportes municipales determinados por las guías cerealeras, que varían en cada departamento y según el destino provincial o interprovincial. “El valor de la guía cerealera por hectárea estaría cerca de los 66 pesos. Los ingresos brutos estarían rondado los 85 pesos por hectárea. Y el inmobiliario rural casi 300 pesos por hectárea”, consideró.

Con los cambios vistos en el país, la profesional explicó que las retenciones generan modificaciones de rentabilidad y por esa razón es probable que a futuro la soja sea más elegida. Esto será desfavorable al tener en cuenta la rotación de cultivos y la distribución de hectáreas para monocultivo.

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