En el marco del congreso de Aapresid se desarrolló una mesa de debate, con representación pública y privada, para plantear las diferentes posturas y propuestas que se pueden acercar luego a los legisladores.
Dardo Chiesa, presidente de CRA, indicó que básicamente los temas de la Ley de Semillas pasan por definir dónde debe intervenir el orden público. “Nosotros creemos que en la venta de la semilla común debe haber cuestiones explícitas y la ley debería ser de orden público, para no mandar a cada productor firmar un contrato. Si estás en una producción de cerezas, en una nueva variedad de manzana, en maní, o en otra variedad específica si hay un proceso “, analizó. Porque hay abusos de posición dominante de los semilleros, y hay elementos institucionales y leales para ir contra eso pero el productor debe recurrir a las instituciones y hacer las presentaciones necesarias. Por ello hay que darle al productor un contexto con reglas claras donde el productor sepa lo que hay que hacer, y se eviten los abusos.
Las propuestas fueron escuchadas y ahora se espera que los diputados sepan cada postura y puedan avanzar. “Las desviaciones que se producen con las semillas las conocemos los productores, y eso es necesario saber cómo plasmarlo para poder hacer una defensa”, destacó. Chiesa indicó que es posible llegar a un acuerdo y si hay algunas cuestiones que no son adecuadas se corregirán.
“El ministerio viene acompañando al trabajo del sector privado sobre la Ley de Semillas. Arrancaron con un consenso que fue presentado en diciembre, y se comenzó a darle forma de ley. Hay algunas disidencias pero estamos pensando que es posible lograr un proyecto que contemple los intereses de todos”, dijo Santiago del Solar, jefe de gabinete de Agroindustria. El funcionario afirmó que no se puede seguir trabajando con una ley del año 1973 cuando los avances de tecnología, genética y mejoramientos no estaban.
También, destacó que la ley serviría para alentar producciones con semillas argentinas de la mejor calidad que les permita competir en el mundo. Porque de esa forma habría más interés de lograr investigar y mejorar semillas con una devolución a su inversión.








